Este curso puede ser tomado por el adiestrador avanzado o por el adiestrador que cuente con una mediana experiencia anterior en el trabajo con perros. Si bien dentro del programa se incluyen todos los aspectos relacionados con el lenguaje canino y su comunicación, así también como los conceptos de desensibilización y voces estimulativa y represiva, no obstante sacarán más partido del curso quienes ya hayan trabajado con perros anteriormente por tratarse de una especialidad. 

La finalidad del curso es aprender a adiestrar detectores de todo tipo de químicos para el adiestramiento de perros que presten servicios de localización de escapes o muchas otras aplicaciones con fines comerciales o altruistas. 

En el curso de enseña a seleccionar y desensibilizar los cachorros, y a poner en marcha los mecanismos que impulsan al perro a buscar lo que nosotros necesitemos encontrar, teniendo en cuenta que cada perro se especializará en una determinada sustancia.
Una vez decidido cuál será el químico en el que especializaremos a nuestro alumno. Todo esto dependerá del estudio previo de mercado que habremos realizado, o si dedicaremos nuestro perro a los trabajos de exhibición. 
En los peritajes de incendios pueden emplearse perros detectores de aceleradores de la combustión (restos de hidrocarburos) a los efectos de determinar la intencionalidad del siniestro. 
En la industria de madera pueden emplearse perros detectores de hongos perniciosos para dicha mercancía. Esto es muy útil toda vez que un perro puede revisar una enorme montaña de maderas en sólo unos pocos minutos, detectando la presencia de los hongos en el interior de toda la estiba, lo que ha operarios humanos demandaría un día o más de trabajo, debiendo desarmar toda la pila para revisar la presencia de humedad en el interior y sus respectivos hongos.
En industrias que poseen cañerías de fluidos, líquidos o gaseosos, pueden emplearse perros para la localización de pérdidas y emanaciones, ya sea al aire o bajo tierra. 
Estas y muchas otras aplicaciones son las que podremos seleccionar para nuestro alumno. Es cuestión de que previamente hayamos hecho el estudio de mercado correspondiente, entablando conversaciones con los posibles clientes para ofrecerles nuestros servicios. Si, como dijimos, el revisar toda una estiba de maderas demandarían a un aserradero el empleo de varios operarios durante un día de trabajo, le resultará mucho más económico abonarnos una cuota para que prestemos nosotros el servicio de localización del hongo enemigo. Esto podemos hacerlo en varios aserraderos de la región mensual, quincenal o semanalmente, dependiendo del clima y del mercado, con lo que obtendríamos un trabajo continuo.
Del mismo modo podemos cobrar nuestros servicios a muchos tipos de industrias con el fin de solucionarles sus problemas de localización de cualquier tipo de químico. 
Cuando ya hemos determinado cuál será el químico en el que especializaremos a nuestro alumno procederemos a aislarlo para contar con él a los efectos del adiestramiento. 
No menciono entre estas aplicaciones prácticas a la detección de drogas prohibidas, armas, explosivos, ya que no en todos los países del adiestrar perros especializados en estos elementos tiene una significación económica. Sin embargo, para el caso de países en los que las fuerzas de seguridad adquieran perros adiestrados por escuelas privadas, lo cual sucede eventualmente por ejemplo en algunos estados de los Estados Unidos de Norteamérica, el principio de adiestramiento sigue siendo el mismo, lo único que varía es el tipo de químico a emplear. Se analizan cuáles son los principios activos en la detección de algunos tipos de drogas, pero dado que aparecen nuevas drogas sintéticas cada día lo mejor en estos casos es actualizarse, llegado el momento, acerca de que químico emplear. Lo que sí debe quedar claro es que en ningún caso se emplean drogas verdaderas a menos qué éstas no representen un peligro para el animal.