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los comienzos de la relación del hombre y el perro |
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AULLAR CON LOS LOBOS
Hace más de 12.000 años un bípedo frugívoro arborícola se asoció con un cuadrúpedo carnívoro depredador, ambos con una característica en común: su poderosa necesidad de vivir en grupos. De ese contrato social no solo surgió la posibilidad de cazar en equipo, controlar ganado y muchas utilidades más que fueron apareciendo durante los siglos posteriores, sino también de equilibrar aspectos de nuestra propia psicología.  Dentro nuestro, seguimos siendo el ser primitivo que una vez encontró en el perro a un socio del que jamás se separaría. Lo hemos moldeado, seleccionándolo según nuestras prioridades económicas y psicológicas, dándole las formas y temperamentos más dispares para equilibrar nuestras necesidades.
Pero tanto ellos como nosotros seguimos siendo los mismos animales que un día se entendieron en la relación entre especies más maravillosamente armonizada.
Dentro de todos nosotros se encuentra ese humano primitivo capaz de hablar con los perros, capaz de guiarlos, comprenderlos y liderarlos. Descubrir en mí esa capacidad dormida fue una revelación que dejó devaluados a los viejos manuales de adiestramiento que me habían orientado. Ahora te toca a ti. No necesitas dejar de lado tus anteriores conocimientos, siempre pueden serte útiles. Pero si tomas conciencia de las verdaderas motivaciones que te atraen hacia los perros y las que los atrae a ellos hacia ti, descubrirás una nueva dimensión de la relación.
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