Página Inicial arrow El Universo Canino arrow La falsa preñez o embarazo psicológico III
Top Module Empty
powered_by.png, 1 kB
La falsa preñez o embarazo psicológico III PDF Imprimir E-Mail
 última nota sobre pseudopreñez provenientes de los números anteriores,  primer nota, segunda nota.

 

falsa preñez

 

Continuamos entonces con el tema de la pseudopreñez, o falso embarazo vulgarmente, o, cómo debería en realidad llamarse si fuéramos estrictos, pseudomaternidad, porque en realidad no se emula un estado virtual de preñez sino un estado virtual de postparto, es decir de maternidad.

Muchos veterinarios se encuentra estrictamente aferrados a la fisiología, algo muy común y comprensible ya que en general se entiende a la máquina biológica como una máquina fisiológica, y de este modo no existe la psiquis en los animales así como muchos psicólogos no admiten la fisiología en los humanos sino como respuestas a procesos psicológicos. Entonces tenemos dos vertientes extremas, los que consideran que en los animales no existe la psiquis, es decir, no piensan, y por lo tanto son máquinas fisiológicas perfectamente predecibles si se conocen a fondo los mecanismos internos de su funcionamiento. Entre ellos se encuentran psicólogos de humanos (no todos, pero sí la gran mayoría) y veterinarios (nuevamente no todos, pero sí la gran mayoría). La otra vertiente es aplicada al género humano, muchos psicólogos sostienen que la psiquis maneja todo, incluyendo la fisiología, es decir que puede curarse y evitarse cualquier enfermedad si se trata la psiquis humana.

Como dije en el número anterior, en mi modestísima opinión, los seres vivos somos un sistema fisiológico y psicológico, donde lo psico opera sobre lo fisio y lo fisio opera sobre lo psico, influyéndose mutuamente. De la misma manera como en tu PC el software opera sobre lo físico, por ejemplo expulsando el CD mediante un programa de códigos, y lo físico opera sobre el software, por ejemplo cuando oprimes una tecla y desatas una acción de un programa.

La ciencia nos ha dado pruebas de que en los seres vivos se dan estas relaciones, así como en nuestra PC. Veamos dos casos. En uno se induce la función de madre por acción fisiológica, inyectando hormonas. En el otro la presión psicológica del entorno hace que el organismo produzca las hormonas maternales. El primero es en un ave, el segundo es en un humano, sin embargo, la ciencia a comprobado ya claramente que la psiquis de los animales existe.

Dijimos que la ciencia a comprobado ya claramente que la psiquis de los animales existe, funcionando de manera análoga a la de los humanos, pero habiendo evolucionado según su especialización biológica. Pongamos un ejemplo de estos distintos esquemas de evolución. Si tenemos a nuestro perro en la terraza, desde donde observa el barrio, sus calles, es decir, su mapa aéreo, cuando lo soltamos a varias calles de casa no sabrá regresar a menos que antes haya recorrido a pié ese territorio. El motivo es que su cerebro no está preparado para trazar mapas geográficos aéreos. Esto no quiere decir que no pueda trazar mapas geográficos de ningún tipo, de hecho el territorio de los lobos tiene muchos kilómetros de radio y sin embargo los lobos tienen en su cerebro un mapa territorial, sabiendo perfectamente donde está al agua, donde las presas, donde el terreno más complicado para cazar, donde el más complicado para sus presas, y por lo tanto el ideal para cazar, donde se mueven las presas en distintas épocas del año, es decir en qué sector de su territorio es seguro que estarán en primavera y hacia donde se habrán movido en el invierno. Pero ellos trazan sus mapas de manera superficial, no aérea. Nosotros no podemos imaginarnos un mapa geográfico que no sea desde el aire. Cuando le explicamos a un amigo cómo es la casa que queremos comprar, hacemos un esquema en un papel trazándolo siempre visto desde arriba. El motivo es que desde que empezamos a hacer breves incursiones en la tierra, primero observábamos desde el árbol por donde iríamos, hacia, donde, y a qué árbol subiríamos luego. El lobo en cambio hace mucho que dejó los árboles desde que era un Miacis, una especie de mapache del que desciende cánidos, felinos, mapaches, osos, etc., es decir que ya lleva entre 20 y 40 millones de años fuera de los árboles, contra nosotros que llevamos solo 3 millones desde nuestra primera y tímida incursión a la tierra, hace que hayamos evolucionado de manera distinta en ese aspecto de mapas (además de otras especializaciones). A lo que voy con esta explicación es que se ha comprobado que los perros tienen psiquis, es decir, piensan, y el que no quiera creerlo está en su derecho, pero la ciencia ya lo ha demostrado y no es tema de discusión, el único hecho es que piensan distinto a nosotros por cuestiones evolutivas, pero tiene psiquis y esta psiquis los convierte en sistemas psico-físicos, por lo tanto la fisiología los afecta en el comportamiento así como la psicología afecta a su fisiología.

Ahora vamos a analizar qué hormonas intervienen en cada fase maternal, y veremos como son similares en los mamíferos y las aves. Y vamos a ver que esas mismas hormonas aparecen como por arte de magia donde no deberían estar, cuando el cerebro “cree” que ese individuo es madre.

En 1967, se hizo un experimento con un joven tórtolo de collar que vivía solo en una gran jaula que le permitía libertad de vuelo, en la universidad de California, en Berkeley

Cuando el profesor Dale F. Loot y su colaboradora Sherna Comerford colocaron en la jaula un nido con algunos huevos de tórtola, el macho por supuesto hizo lo que habría hecho cualquier otro joven tórtolo, es decir no prestar la más mínima atención. Entonces le inyectaron dos hormonas en el torrente sanguíneo: progesterona y prolactina. La dosis era una milésima de gramo, casi nada. Primero fue la progesterona, y el tórtolo comienza interesarse por los huevos. Dio vueltas entorno al nido, esponjó sus plumas y comenzó incubar como la mejor de las madres.

Cuando el profesor ingresaba en la jaula, el tórtolo, que antes era amable, lo atacó como si se tratara de un ladrón de nidos incluso llegó a picarlo. Se había convertido a un tórtolo macho soltero en una excelente madre a partir de la inyección de progesteronas. Es decir que esas hormonas fueron capaces de cambiar su comportamiento, haciendo que cargue sobre sus espaldas el esfuerzo y la responsabilidad de incubar huevos.

Lo más sorprendente de todo, es que cuando nacieron los pichones, el tórtolo no les prestó a la más mínima atención. Al desaparecer los huevos, y se reemplazados por esos seres vivos, resultó como si su misión ya hubiera concluido y abandonó el nido. En este momento es cuando se le inyecta la prolactina , y a partir de aquí es cuando aparece el sentido de responsabilidad materna, y comenzó a atender a los pichones. 1

El dato prueba que las aves tienen dos tipos diferentes de instinto maternal, uno de ellos hace que un ser normalmente egoísta se convierta en una madre dispuesta incubar unos huevos, que naturalmente no tienen o no pueden ser propios. El otro instinto maternal es el que hace que el animal se decida a cuidar y proteger a la prole.

Es increíble pero las mismas hormonas que influyen en la preñez de los mamíferos, son las que influyen en el comportamiento de incubación de las aves. Y la misma hormona que influye en el comportamiento maternal de los mamíferos, en la que influye en el comportamiento del cuidado los pichones en las aves.

Cuando una perra manifiesta lo que llamamos la pseudo preñez, esta influenciada por prolactinas, es decir por las mismas hormonas que en un ave actuarían como impulsoras del comportamiento de cuidado de la prole. Es decir, la prolactina influye en la secreción de leche en los mamíferos, e influye en el deseo de buscar comida para los pichones en las aves. La prolactina controla el comportamiento de madre, tanto en machos como en hembras, tanto en mamíferos como en aves.

Por otro lado, el doctor Arnaldo Raskovsky, conocido psiquiatra argentino ya fallecido, informó acerca de un caso inverso a lo anterior ocurrido con un paciente suyo. Se trataba de un varón, el cual desde pequeño había estado abocado al cuidado de sus hermanos menores. Ya adulto, continuaba con esta responsabilidad. El decir que había hecho de madre durante toda su vida. Este hombre presentaba elevados niveles de prolactina, había desarrollado como consecuencia una ginecomastia, es decir le habían crecido los senos, y presentaba disfunciones sexuales tanto en la libido como en la función eréctil.

En este caso vemos como los síquico, el entorno, la función de un ser vivo, induce la aparición de hormonas presentes en la maternidad. Así como en el caso anterior vimos que la inyección de hormonas provoca un determinado comportamiento, también el determinado comportamiento provoca la aparición de hormonas. ¿Pero por qué se da esto? ... porque cuando hay comportamiento maternal se necesitan también adaptaciones físicas, por ejemplo en los mamíferos hace falta leche para amamantar. Por lo tanto si hay comportamiento maternal, el cerebro percibe que serán necesarias estas hormonas para poder adaptar el cuerpo a la función de madre. Esto lleva a que si una perra está sometida permanentemente a funciones de madre, el entorno la está influyendo haciendo que su cerebro perciba que es madre, entonces aparecen las hormonas necesarias para la producción de leche, las cuales a su vez fortalecen y profundizan los comportamientos maternales. Concluyendo esta tercera nota reafirmó lo que dije en la primera, no he visto ningún caso de una perra que viva en en el exterior de la casa y que haya sido manejada con un ordenamiento jerárquico correcto para la especie, que haya tenido pseudopreñez. No niego que pueda existir algún caso de estos, pero en treinta años con perros jamás vi una. El 100% de los casos de pseudopreñez que vi se dieron en perras que vivían permanentemente en el interior de la casa, que no estaban jerarquizadas, es decir que vivían en una madriguera (lugar donde sólo se encuentra una loba cuando está con cría) y que tenían atribuciones de hembra alfa, ya que no había jerarquizaciones por parte de los otros miembros, y son precisamente estas jerarquizaciones las que inhiben el desarrollo de ciertas hormonas y terminan con la neotenia canina.

Te mando un abrazo

Orlando

 
< Anterior   Siguiente >
© 2009 OrlandoEijo.com Inc - La escuela de formación de adiestradores de mayor alcance mundial - TELÉFONOS: Miami +1 305-735-8516 / New York +1 646-682-0902 / dentro de USA línea gratuita 1-877-792-5411 / España +34 902 94 55 48
Joomla! es Software Libre distribuido bajo licencia GNU/GPL.
Currency converter