¿Hay alternativas a la motivación con comida incluso a temprana edad?.
Una cachorra de menos de 60 días que se está iniciando en la especialidad de cine y TV, demuestra que las motivaciones caninas van mucho más allá que la comida y el clicker. En esta nota podrás ver videos para comprenderlo mejor.
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Lo que vemos en estos videos es una cachorra de la raza border collie de menos de 60 días realizando una serie de ejercicios simples, pero importantes dada su edad. Esta cachorra fue jerarquizada y es adiestrada mediante métodos instintivistas. No se utilizó ni se utiliza el clicker en su adiestramiento, no se ha utilizado tampoco hasta este momento ningún incentivo con comida, y sin embargo no vemos un cachorro sumiso, acobardado, con la cola entre las patas y haciendo las cosas por obligación. La adiestradora de esta cachorra es mi hija Ayelén. Ella lleva a cabo un programa de trabajo para cine y TV. Por lo que esta perrita que vemos deberá trabajar durante horas tanto en la pista como en los lugares de filmación, y deberá hacerlo con entusiasmo, disfrutando de ello. No hay nada de artificial en esto, la cachorra se comporta según sus naturales impulsos que la llevan a querer aprender constantemente. Su evidente entusiasmo está desatado justamente porque ella ha comprendido que en cada interacción con Ayelén hay algo nuevo que va a aprender. Ella ve que está liderada por alguien que se comunica en un lenguaje comprensible para ella, y se ponen en marcha los mecanismos naturales de aprendizaje de los perros. La necesidad de aprender es muy fuerte en los perros. Cuando los vemos jugar los estamos viendo aprender. Si juegan con un objeto, están aprendiendo técnicas nuevas de caza, si juegan con otro perro o cachorro están aprendiendo coordinación de equipo. Su deseo constante de aprender viene de un llamado interior que les dice “en la naturaleza, quien no aprende mucho y lo más rápido posible, no podrá sobrevivir”. Y es así por que en la naturaleza no existen las redes de contención social. No hay seguros ni fundaciones de bien público entre los animales. Ellos deben aprender para poder vivir, y como su inteligencia es menor a la humana, deben prestar mayor atención en el aprendizaje y poner más entusiasmo, ya que requieren de más esfuerzo que nosotros. Sólo es cuestión de tocar los naturales mecanismos que estimulan a los cachorros a poner su mayor esfuerzo, y esto no pasa por la comida ni por el clicker. Démosle a esta cachorra de comer ahora y veremos que deja la comida para seguir aprendiendo. Los métodos conductistas basados en el clicker y los bocadillos como únicos elementos importantes son prácticos para el aficionado, de hecho veremos que en los foros de clicker y conductismo, donde se intercambian opiniones a cerca de nunca decir No a un perro, ni realizar la jerarquización porque debe ser nuestro amigo y no nuestro subalterno, son todas discusiones entre personas que están aprendiendo a enseñar algunos trucos a sus perros. Y los adiestradores que guían o moderan dichos foros suelen ser adiestradores con escasa experiencia y solo en adiestramiento muy básico, con ninguna incursión en especialidades avanzadas como el cine y la TV. El perro es un animal cuyos canales de comunicación pasan por las feromonas, los gestos, y por último y muy lejos en importancia, los sonidos. Ellos han desarrollado métodos de comunicación muy ricos en lo que hace a sus lenguajes gestual y oloroso, y el utilizar un elemento de un único sonido, como un clicker, es desperdiciar toda esa fuerza comunicacional canina. En cine podemos emplear a veces aparatos de ultrasonido, dispositivos que son la versión electrónica del tradicional silbato ultrasónico. Esto lo usamos cuando necesitamos dar órdenes o señales que no puedan ser captadas por el micrófono durante el rodaje, y no lo usamos como sonido único, sino como una serie de códigos, como pueden ser combinaciones de modulación y/o de puntos y rayas. Yo uso y prefiero la modulación ya que permite codificar más cantidad de señales. Pero emplear un dispositivo de un sonido único como un clicker, y que esté asociado solamente a la comida, que como sabemos no representa el motivador principal del entusiasmo canino, es considerar a los perros como tontas máquinas de un solo transistor, desperdiciando toda su capacidad para aprender tantas cosas. En futuras publicaciones vas a poder ir viendo nuevos videos de esta cachorra y sus avances. Te mando un abrazo