Un cachorro en etapa de adiestramiento huye hacia la nada.
La consulta de un suscriptor veterinario da origen a esta nota. Colegas suyos llegaron a pensar en una posible patología psíquica, pero ¿es una patología congénita o adquirida? ¿se puede tratar? ¿a qué se debe? ¿qué relación hay entre el desequilibrio y la motivación?.
Aquí tienes el audio de este artículo. Si tu conexión es algo lenta, puede que se entrecorte cada tanto, en tal caso detenla unos minutos, y luego vuelves a dar play. Una parte estará entonces descargada en tu pc y correrá con mayor fluidez.
Nota recibida por el suscriptor Hola Orlando:
Mi nombre es Manuel conversamos una vez, te escribo para hacerte una consulta mira el caso es el sgt Tengo una collie hembra de 6 meses llevo entrenando con ella hace casi 3 meses el caso es q hace mas o menos 1 semana estabamos entrenando y de la nada empezo a correr como si hubiera visto un fantasma y x mas q la llamaba no regresaba hacia mi ahora es la unica ves q hace eso x q ya e trabajado obediencia y nunca me habia hecho eso converse con unos amigos y uno de ellos me comentaba q su collie tambien tenia ese problema era uno q mientras estaba en un lugar cerrado (Estadio- Coliseo) no se escapaba pero si estaba en un lugar habierto si tenia a fugarse, al momento de trabajar con ella trabajo con refuerzo positivo he conversado con unos colegas me olvidaba mencionarte soy veterinario todos mencionan un posible problema patologico desde ese punto de vista no creo q tenga problema alguno ya q siempre ha estado muy bien de salud ahora como el resto de colegas no adiestran no tienen en cuenta el instintivismo del perro para dar un diagnostico Me interesaria tu opinion sobre cual podria ser la causa de esa fuga repentina acoto q nunca a trabajado bajo presion siempre libre y con una atencion muy buena para el trabajo estare a la espera de tu rpta
Atentamente
Manuel Hinostroza
Nota editorial
En la zona que circunda al hipódromo de La Plata, cada mañana miles de caballos sangre pura de carrera son conducidos hacia la pista de entrenamiento hípica. Nerviosos, inquietos, entre gritos y amenazas de sus cuidadores, algunos juegan con la boca, las manos o las patas, saltan de lado, bufan y resoplan. Alguno alcanza a realizar pequeñas carreras descontroladas de unos metros antes de que puedan ser sostenidos. De pronto uno de ellos liberándose de la sujeción de su cuidador se lanza a correr . Sólo, sin jinete y con las riendas colgando corre por el centro de la calle a toda velocidad como enceguecido. La calle se corta en la esquina con un paredón que circunda las instalaciones del hipódromo, pero el caballo, joven y con todos sus sentidos intactos, "no ve" la pared contra la que se dirige a toda velocidad. No está ciego, ni disminuido visual, está enceguecido por el stress. En medio de un estallido impacta contra el paredón encontrando una muerte instantánea al enfrentar, a casi 60 Km por hora, sus 500 kilogramos de masa muscular y huesos contra la sólida pared. Esto es algo común aunque sólo una vez lo vi con este fin tan brutal, sin embargo es habitual que los caballos de carreras se desboquen ciegamente y corran hacia la nada. Podría decirse que el caballo estaba loco, para simplificar el análisis. Pero si queremos ahondar en el tema, debemos ver cómo viven y se exigen estos deportistas extremos en la alta competencia. El caballo es una víctima natural. El perro es un depredador natural. Ambos viven inmersos en un stress que gobierna sus acciones. El caballo en el stress de escapar de sus predadores, el lobo en el stress de localizar y cazar sus presas para sobrevivir. Pero ambos, cazador y víctima, necesitan de su adrenalina para vivir un día más cada día. ¿Qué es la adrenalina?. Supongamos que tenemos un hospital de emergencias. En él hay un plan de catástrofes perfectamente estudiado y listo para ser puesto en marcha en caso de un terremoto, atentado, colisión múltiple, etc. El equivalente a la adrenalina en éste caso sería el sistema de alarma y puesta en marcha de dicho plan. La función será alistar las ambulancias, preparar los quirófanos, convocar a los médicos de licencia, etc. Del mismo modo la adrenalina desata una serie de acontecimientos en el organismos tendientes a prepararse para la acción. Despejar el pensamiento, dilatar los bronquios para una mayor eficiencia del aparato respiratorio, dilatar el sistema circulatorio, detener la actividad en el sistema digestivo, irrigar los músculos, todo lo que prepara para una actividad intensa de agresión o huida. ¿Qué sucede en las carreras de caballos?. Un conjunto de caballos huye de un depredador invisible. Cada individuo intenta no quedar último, ya que sería la víctima elegida por el depredador que supuestamente los persigue, por lo que trata de mantenerse en medio del grupo. Pero unos metros antes de llegar al final de la carrera recibe un golpe en un lateral posterior por parte de la fusta del jockey . Este golpe se representa en la mente equina como un zarpazo del depredador, es decir que lo está alcanzando, por lo que el caballo lucha ahora por desprenderse del grupo y escapar de manera individual. Es por eso que la mayoría de las carreras se ganan de esta forma, el caballo se mantiene en una posición intermedia y se dispara hacia el frente en los últimos metros. Claro que todos reciben esos golpes de fusta, pero son aquellos que cuentan con un mejor estado físico los que se distancia más de su persecutor. ¿Y qué papel juega la adrenalina en los lobos?. Como ya lo hemos dicho otras veces, cazar no es solo un juego, cazar es la única forma de sobrevivir de los lobos. Por lo tanto, la pasión por la cacería es la pasión por mantenerse vivo. Si bien el perro disfruta cazar, ese disfrute se debe a que la naturaleza le dio esa pasión para que pueda sobrevivir. No hay seguros de desempleo entre los lobos, el estar ocioso sin cazar significa morir, por lo que aunque el lobo o el perro esté bien alimentado, siempre querrá cazar porque su instinto lo lleva a hacerlo como medio de supervivencia. En esto, la adrenalina lleva el mismo papel que en las víctimas, es decir, preparar el organismo para la acción. Entonces, si la adrenalina es un elemento presente en estado natural, y si es necesaria para la supervivencia, ¿por qué el caballo desbordó de stress al punto de lanzarse contra la pared hacia la muerte?. La razón es que en estado salvaje las víctimas están presionadas a huir de un depredador cada tanto, pero en la alta competencia de carreras este stress es permanente. Los caballos pasan del encierro en un establo pequeño, sin poder dar siquiera un breve trote, a correr en la pista de entrenamiento o directamente a correr la carrera. Este exceso de huidas es lo que los pone en permanente situación de stress hasta que llegan a perder el control. En un potrero espacioso, el caballo no huye de nadie, y por lo tanto podremos verlo retozar a primera hora de la mañana y a última hora de la tarde, recreando una situación de huida pero controlada, no tan intensa. Yo he tenido caballos sangre pura de carrera en mi escuela canina, y podía observar esos juegos en los potreros, donde correteaban como si huyeran, pero de manera más suave que las carreras. Minutos después volvían a pastar tranquilamente. En su mente está grabada la necesidad de mantener un cuantum de stress que los motive. Esto es porque, si por meses no hubiera depredadores donde ellos están viviendo, se volverían obesos y lentos de reflejos, y por lo tanto cuando volvieran a aparecer depredadores serían víctimas fáciles. Así que una dosis diaria de huída los mantiene en forma, por si algún día el depredador aparece de verdad. ¿Y que pasa con los lobos o los perros? aún en condiciones de alimentación normal, su instinto les dice que deben ejercitar las técnicas de caza. Es por ello que correrán una pelota o un palo, o cualquier reclamo de caza que simbolice una presa. Deben mantenerse motivados ya que su supervivencia depende de ello. Quizás hoy tenga sobre abundancia de comida, pero puede que la situación cambie en el futuro y para sobrevivir deben mantenerse en estado, tanto físico como mental, para realizar cacerías coordinadas en equipo, eficientes y con bajo consumo de energía. Es por esto que cuando adiestramos empleamos este motor, la pulsión del depredador, que aunque alimentado, siempre querrá cazar. Es este desequilibrio lo que pone en movimiento a nuestros perros. Al menos cuando empleamos técnicas instintivistas. El desequilibrio es lo que mueve la naturaleza, ya sea el clima o los planetas, si todo estuviera en equilibrio nada se movería, no habría viento ni ríos caudalosos, ni días ni noches. El desequilibrio en nuestros deseos nos mueve a hacer tal o cual cosa, el desequilibrio adrenal de nuestros perros los mueve a querer aprender más cosas y trabajar en equipo. Pero sucede entonces que un mal manejo de este desequilibrio causa desbordes de sobre stress, como el mencionado por este suscriptor, o como sucede con los caballos de carrera. En el correcto manejo de este motor está el secreto para tener perros voluntariosos y sanos psíquicamente.
Respuesta a la consulta que desató esta nota Acá tenemos que separar dos cosas. Si el collie o tu perra “huyeron” hacia la nada, como poseídos, sin saber a dónde iban ni el por qué, es una cosa. Mientras que otra sería si el collie, o tu perra, o ambos, huyeron del dueño a modo de juego, es decir, manteniendo conexión con el entorno, sin perder control de sus actos.
Cuando un cachorro corre sin obedecer a la llamada puede que:
1. Esté jugando a ser perseguido. Asumiendo el papel de superior jerárquico, se pone en presa de caza para el ritual cinegético, es decir que está jugando a que lo cacen. Esto normalmente lo hacen los superiores en las jerarquías, de éste modo enseñan a cazar a los subalternos jerárquicos. Si esto sucede habrá claros gestos corporales del cachorro al hacerlo. Cuidado que un adiestramiento solo basado en refuerzos positivos puede traer ésta consecuencia. En éste caso los adiestradores que sólo usan refuerzos positivos deben cambiar su técnica conductista a la instintivista o abandonar el perro con cualquier excusa, por ejemplo “no tengo tiempo para dedicarle ya al perro porque me exige mucho mi trabajo”
2. Que esté temeroso de regresar debido al mal uso de las desaprobaciones. En este caso la gestualidad será muy distinta, con claros gestos tendientes a adoptar aspecto infantil (las gestos de éste tipo van desde lo corporal, a lo facial e incluso lo fonético)
3. En tercer lugar, está la fuga por stress. Esta fuga es con pérdida de control de la voluntad. El perro corre pero no sabe hacia donde ni por qué lo hace. Puede pasar en cachorros sobre exigidos de adiestramiento avanzado, con ejercicios complejos que requieren demasiada concentración y resolución de problemas, pero también puede darse en cachorros en un programa de adiestramiento básico si no se emplean técnicas apropiadas, ya que puede caerse muy fácilmente en la sobre exigencia y la confusión del cachorro por un mal manejo de la gestualidad del adiestrador. La gestualidad es fundamental, hasta el color de los ojos del adiestrador influye, y si no se maneja adecuadamente, los mensajes contradictorios crean un stress que hace que en algún punto el perro desborde y se lance a correr hacia el infinito. Esto se debe a que es la única válvula de escape para bajar su nivel de adrenalina. Algo similar a lo que ocurre con la liebre cuando el depredador ha pasado cerca mientras ella se mantenía tensa e inmóvil. Al alejarse de depredador la liebre debe eliminar todo ese stress y se lanza a correr sin motivos ni control por un rato, como su fuera perseguida.
El adiestramiento es una actividad cinegética. El encauzamiento de ésta actividad es fundamental ya que toda actividad cinegética involucra altas dosis de adrenalina, que preparan el organismo para la acción. Esta tensión debe manejarse de manera que el desequilibrio que provoca se vuelque hacia el lado del trabajo, sin desbordar hacia un stress como el que te mencionaba. para aclararlo mejor, si hay un completo equilibrio, el perro no tiene motivaciones, necesitamos un desequilibrio para que se ponga en movimiento, esto es como en la física, un cuerpo en completo equilibrio estará inmóvil, es el desequilibrio lo que da cinética a las cosas. Entonces el perro se desequilibra a través de la simulación cinegética, que es la motivación canina por excelencia. Ésta motivación juega en un límite entre el stress y el alivio, y en ese margen de ambos nosotros manejamos la pulsión del perro para ponerlo en movimiento. Si manejamos todo esto de manera descontrolada, el perro entra en un stress que termina con este tipo de conductas que me consultas.
No es algo grave, tampoco dejará secuelas. Pero es indicio de que hay algo que debemos corregir en nuestro manejo.