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Ana Beatriz es una adiestradora formada con nuestros cursos que se encuentra trabajando muy bien en Venezuela. Además de su trabajo de adiestramiento ahora también conduce un programa radial dedicado a las mascotas y ha participado como invitada incluso en la televisión venezolana. En esta nota suya destaca un consejo que ella siempre da a sus clientes, el no equivocarse en la selección del cachorro que van a adoptar.
Qué entendemos por Dominancia o Comportamiento Dominante Por: Ana Beatriz Ortega - Venezuela Así como los seres humanos presentamos diversidad de personalidades, con los perros sucede parecido, en los seres humanos los filósofos, psicólogos y estudiosos han querido clasificar las personalidades y de alguna forma presumir como será el comportamiento de nosotros, así que esas clasificaciones van desde cuatro hasta nueve o más, pero a mí me gusta partir de cuatro diferenciaciones básicas que todos poseemos en distintas proporciones convirtiéndonos en seres únicos e irrepetibles, a saber estas son: · Personalidad Colérica: se reconocen por ser personas con tendencia natural al liderazgo, sus fortalezas los hacen ser optimistas y logradores de metas y en sus debilidades se caracterizan por descartar detalles a la ligera por no considerarlos importantes, emitir juicios a priori sin permitir el desarrollo de hechos que demuestren lo contrario y creer que siempre tienen la razón. · Personalidad Sanguínea: este tipo de personalidad se reconoce fácilmente porque por lo general son el alma de las fiestas, tienen una capacidad enorme de hacer amistades y ser solidarios con las circunstancias pero entre sus debilidades se encuentra no tener buena capacidad de concentración por lo que si los trabajos llevan mucho tiempo desisten antes de lograr las metas y sus estados de ánimo son cambiantes y extremos pero siempre con tendencia a recuperar la alegría, son ideales en cargos de ventas y relaciones públicas · Personalidad Melancólica: si ves a algún pintor, músico o artista en su proceso de creación te darás cuenta de inmediato que estás frente a una personalidad melancólica, personas más bien recatadas con un alto sentido de la crítica, detallistas y susceptibles, con cierta tendencia a la depresión, en su mayoría arquitectos, contadores e ingenieros pertenecen a esta personalidad, son propensos a buscar la perfección en lo que hacen y entre sus debilidades está perderse en los detalles y nunca llegar a un final. · Personalidad Flemática: si alguien no se ubica en ninguna de las anteriores probablemente sea flemático, en el mundo se reconocen en las personalidades de los santos, soldados sobresalientes y lideres interesados en mantener la calma como Mahamma Gandhi y Jimmy Carter. Se caracterizan por mantenerse sin inmutarse ante las situaciones que volverían loco a un sanguíneo, deprimido a un melancólico y pondría a pegar gritos a un colérico, los flemáticos no se enfurecen fácilmente pero tampoco hacen muestra de ataques de euforia, prefieren mantenerse de bajo perfil y solo logran posiciones de liderazgo cuando se ven forzados a ello, entre sus debilidades está la indecisión y parecer perezosos ante la vida. En general todos somos una combinación de estas cuatro personalidades básicas que son complementarias o contrapuestas entre si, así alguien puede ser Colérico-Melancólico o Colérico-Sanguíneo, difícilmente aunque sí se da, Colérico-Flemático, otra puede ser melancólico-flemático y en menor frecuencia melancólico-sanguíneo pero más frecuentemente sanguíneo-flemático, para averiguarlo existen test donde podemos obtener los resultados de en qué proporciones nos definimos. En el caso de los perros cuando hablamos de dominancia estamos refiriéndonos a por decirlo de alguna manera, perros con una personalidad Colérica que si bien en el caso de los humanos representan a alguien con un alto potencial al liderazgo en los perros podríamos tener inconvenientes a la hora de criarlo y someterlo a ser conducido por un humano.
Así pues que para tener un perro de compañía debemos tener claro como reconocer si un cachorro presenta ésta personalidad y eso lo podemos notar al observar una camada de seis u ocho semanas de nacida, nada más verlos jugar entre ellos podemos ver que uno de los cachorros domina al resto en sus juegos y su competencia por la comida o las atenciones de mamá, ese perrito por lo general despierta gran simpatía entre quienes vienen a seleccionar el que van a llevar a casa y es en ese momento cuando comienzan los problemas, por lo general estos cachorros no aceptan bien las ordenes y la disciplina y si en casa hay humanos que no tengan tendencia natural al liderazgo o la experiencia necesaria, al cabo de unos meses tendremos a un perfecto delincuente juvenil retador y rebelde de cualquier tipo de comando humano.
En la naturaleza el lobo adulto Alfa, cuando los cachorros cumplen tres semanas, hace una selección de los más aptos que a nuestros ojos puede parecer cruel pero que para la manada puede representar su supervivencia, en ese tiempo el lobo Alfa (líder de mandada) juega con los cachorros sometiéndolos a su mando colocándolos patas arriba y mordiendo su cuello, aquellos cachorros que reaccionen de modo sumiso son liberados y aquellos que luchen frenéticamente sin aceptar el mando del líder son sacrificados. Esto lo hacen los lobos porque no se pueden permitir que en la cacería que es un trabajo de equipo del cual depende la supervivencia haya algún individuo que quiera hacer lo que le venga en gana en detrimento de la manada sin obedecer ni tener solidaridad alguna con sus compañeros. Por eso a la hora de seleccionar un cachorro debemos tener en cuenta que los detalles de la personalidad del animalito se pueden notar casi desde el momento en que nacen, para hacer una mejor selección podemos apoyarnos en profesionales del área como etólogos caninos o adiestradores, que conocen “pruebas” con los que pueden evaluar la personalidad y aptitud de los cachorros y si tienen "ojo" también evaluar las personalidades de los miembros de la familia y así poder escoger el cachorro apropiado.
Así como podemos reconocer al cachorro dominante si queremos un buen perro para obediencia básica podemos irnos por el segundo de abordo que está acostumbrado a tener a uno por encima, pero si no se tiene mucha experiencia en educación de cachorros y hay niños pequeños o ancianos en casa podemos irnos por esos cachorritos que vemos más tranquilos y sumisos pero no independientes y ajenos a las acciones de la manada, como verán ningún extremo es bueno, pues aquellos sumisos pueden ser propensos al miedo y si son independientes tal vez tiendan a ignorarnos. Sin embargo los perros dominantes tienen lugar en el mundo canino solo que ese campo debemos dejárselo a los expertos que conocen las técnicas adecuadas para poner en cintura a los pequeños y sacar el mayor provecho de ellos.
Un detalle a tener en cuenta es que un cachorro de personalidad dominante si no es "bien educado" puede convertirse en un perro agresivo y peligroso.
En el polo opuesto un perro en extremo sumiso y miedoso si es "mal tratado" puede convertirse en un perro que puede morder por miedo, al sentir que todo lo que sucede es una agresión hacia él.
Otra cosa que debemos tener en cuenta en casa, es no fomentar la Dominancia en nuestras mascotas, para eso debemos estudiar tanto el lenguaje corporal del perro como nuestras propias actitudes hacia él. Detalles como acariciarlo cuando nosotros queramos no cuando él quiere, hacer que nos obedezca cuando lo hacemos que se mueva de su sitio favorito, hacer que se siente antes de que se le ponga el plato de comida o de ponerle la correa para sacarlo a pasear nos convertirán en verdaderos líderes y nuestros perros estarán más dispuestos a complacernos.
Moraleja: no sucumba a la tentación y evite quedarse con ese adorable cachorro "el más pilas" que muerde las orejas y se friega en sus hermanitos.
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