¿Qué hace que una perra boxer cariñosa y amante de los niños de pronto ataque al niño de 6 años con
Los propietarios ensayaron varias explicaciones, una reciente mudanza de casa, un error según el cual se le aplicó dos veces una vacuna en el mismo mes, e incluso (a instancias de comentarios de terceros) la posibilidad de que estuviera enloqueciendo y hubiera que sacrificarla. Te sorprenderás al saber el verdadero motivo, y lo injustos que podemos ser cuando se desconocen las motivaciones caninas. Tanto con el perro como con el niño, quien debe padecer la duda de si su mejor amigo será desterrado de la casa o incluso sacrificado.
El e-mail que dio origen a esta nota:
Hola Orlando te escribo desde argentina. Estoy suscripta a tu revista y me encanta. Mi consulta es sobre mi perra. Es una boxer de 2 años y medio, muy compañero de mi hijo que tiene 6 años. El siempre le hizo cuanta diablura quizo, y la perra siempre fue un amor, yo tenia una confianza ciega en ella, de verdad es una perra muy buena, y le fascinan los niños. Hace poco mientras ella comia un hueso, Nicols (mi hijo) se le acerco, el dice que le gruñia pero el no se daba cuenta que estaba enojada, hasta que le dio un mordisco en la cara, no le hizo nada, solo 2 marquitas pequeñas, no fue nada grave, yo le grite y le pegue y le mostre lo que habia hecho. Ella no sabia como disculparse, le lamia toda la cara, y se puso muy triste luego. Nicolas la pudo perdonar a las pocas horas luego yo al otro dia, pero para mi ya nada sera igual. Aunque no se volvio a repetir, es que yo confiaba en ella 100%. Alguien me dijo que ante el primer signo de locura en los criaderos los matan. Yo no quiero hacerlo, realmente la amamos. No se si tendra algo que ver que hace un mes y medio que estamos viviendo en otra ciudad, a 600 km de la de origen y tuvimos muchos cambios en el ultimo tiempo. Tambien ocurrio que con mi marido nos equivocamos y le pusimos 2 veces la vacuna antirrabica en un mismo mes. Te planteo esas 2 situaciones ya que es la primera vez que ella hace algo malo. Desde ya muchas gracias por tu respuesta.
Respuesta:
Me he apresurado a responderte porque veo que estas muy angustiada con todo esto, y no quise dejar esta consulta esperando su turno. No sé quien te haya dicho que ante el primer signo de locura en los criaderos los matan, pero sin dudas lo primero que debes hacer es no prestar atención a los dichos populares. Ningún criadero mata a un perro porque haga una pavada como la que hizo tu perra. Una cosa es un perro con epilepsias agresivas (casos raros y que jamás vi en un boxer, y mucho menos hembras), y otra es una amenaza, como la que hizo ella, que es un comportamiento perfectamente normal, solo que no tuvo su control en su momento pero con lo que me has comentado se deduce que estás a tiempo de hacerlo. Tu perra no pretendió morderlo, sino amenazarlo, ninguna perra adulta deja que sus cachorros les quiten los huesos, esto se debe a que un hueso puede ser mortal para un cachorro, puede perforarse el estómago o ahogarse, por lo tanto los huesos están reservados para los adultos, los cachorros deben mamar o comer la comida regurgitada que les da la madre, y poco a poco les va permitiendo, a medida que crecen, ir ensayando el uso de sus manos y fauces para desgarrar, romper, quitar la carne, esa es la etapa en que el cachorro se hace rompedor de cosas, cuando ensaya el uso de sus utensillos de mesa. Tu hijo es para tu perra un cachorro, y lo que ella hizo es alejarlo del peligroso hueso, que solo deben comer los adultos, como si tu lo vieras con un vaso de vino tinto, ¿lo sacarías corriendo verdad?. Sucede que la piel del perro es mucho más fuerte y gruesa que la humana, y si tu hijo hubiera sido un cachorro canino no lo habría lastimado en absoluto, solo habría sido un reto para él. Pero la piel de un cachorro humano es tan delicada que el simple regaño de la perra lo lastimó un poquito. No te angusties, ella solo quiso protegerlo, y bastante ha sufrido ya su culpa como para que encima te queden rencores. Ella es una perra, no piensa como un humano, para ella su mundo es el mundo de los perros, tu hijo es un cachorro, y el hueso es un peligro para los cachorros, solo quiso enseñarle que "eso no se toca". No quiero decir que le permitas que gruña cuando se le de la gana, pero tampoco quedes con rencores porque lo que ella ha hecho es perfectamente comprensible y normal. Si lees mis respuestas a consultas similares, verás que no en todos los casos de mordeduras digo esto, no quiero que pienses que defiendo a los perros porque sí. Al contrario, soy bastante frío y duro cuando hay que serlo, y en consultas que obedecían a mordidas por causas diferentes, he recomendado castraciones de machos y hasta incluso el sacrificio del animal, pero no es tu caso, tu perra no ha tenido una mala conducta sino una conducta normal canina. Ella vé a tu hijo como a un cachorro y actúa como si lo fuera protegiéndolo de lo que puede dañarlo. Te recomiendo que te inscribas en el curso de consejos para la educación del cachorro y que pongas en práctica lo que allí comento en cuanto a jerarquizaciones. Para suscribirte revisa la siguiente nota en esta revista. No vaciles en consultarme cualquier duda. Un saludo
Comentario para El Universo Canino
Decidí incluir esta consulta y analizarla, por que es un caso testigo de lo que siempre venimos hablando respecto de juzgar las acciones de los perros bajo la óptica de los seres humanos
Cierto es que si realmente la juzgáramos desde nuestra óptica, pero interpretando la reacción canina en una especie de traducción a las reacciones humanas, no nos encontraríamos con estos malos entendidos.
Quiero decir que entendemos pertinente que una madre humana regañe fuertemente a su hijo cuando se le ocurre ingerir un vaso de vino, pero no comprendemos la reacción de una perra que actúa de la misma manera con el niño.
En este caso que estamos analizando me interesa destacar y que no es lo mismo un ataque canino por competencia de jerarquías a una reacción canina por intento de educación de un cachorro por parte de la perra.
Analizando todo lo expresado por la dueña de esta boxer, no me cabe ninguna duda de que se trata de un animal muy equilibrado, que ha adoptado al niño de seis años como su propio cachorro y que por lo tanto se comporta como una madre canina.
He llegado a esta conclusión por todo el contexto en que se dio en este caso. Como bien aclaro en mi respuesta a esta persona, suelo ser bastante duro y frío cuando hablamos de perros competitivos o agresivos, pero no es el caso de esta perra. Si analizamos el comportamiento antes del accidente y el comportamiento posterior al mismo, no nos cabe ninguna duda de que se trata de un animal con un gran equilibrio y muy confiable.
No hay nada peor que los mitos y dichos populares. Muchos de los cuales son tan absurdos que dan vergüenza ajena oírlos. Que a los dóbermann les crece el cerebro más que el craneo y se vuelven locos a determinada edad, que algunas razas en la vejez pierden el olfato y por lo tanto desconocen al dueño. Todas cosas absurdas, todos los perros, los caballos, los gatos y los seres humanos, como cualquier ser vivo, con la vejez pierde el olfato, pierde parte de la vista, pierde el oído, pero no por eso vamos a considerar que un anciano la va a emprender a los tiros con todos los familiares porque no puede verlos claramente a causa de sus cataratas oculares. De la misma manera el perro que pierde el olfato a causa de su vejez no tiene porqué desconocer al dueño, de hecho jamás ha necesitado el olfato para conocerlo, ya que puede reconocerlo a gran distancia por el sonido de sus pasos, por su silueta, por su forma de caminar, por su voz. Y cuando el perro olfatea al amo que acaba de llegar a casa lo hace con la intención de investigar en qué lugar estuvo, si está de buen o mal humor etc. pero no para darse cuenta de que persona se trata, ya que lo ha reconocido mucho antes de que ingresara al hogar, con el simple sonido de sus pasos o su automóvil a gran distancia
Esta perra se comportó de la manera que se comportaría una madre canina.
Por supuesto que esto no significa que debamos llegar a esta situación o que debamos admitir que vuelva a ocurrir, pero tampoco debemos caer en el error de pensar que está perdiendo la cordura y que se está transformando en un animal peligroso.
Cierto es que una de esas dentelladas acertada en un ojo podría haber causado un grave daño. Pero no debemos olvidar que la perra sólo quiso hacer un bien, sólo estaba protegiendo a su cachorro de un hueso que, a su instintivo entender, es peligroso para las crías.
Como digo en uno de mis cursos gratuitos on line, ambas especies, la canina y la humana, tienden a ver al otro como de su propia especie, por lo tanto para la perra el niño es un cachorro canino y su piel es tan gruesa como la de un perrito. Por tanto esa amenaza, que sólo tuvo la intención de ser un regaño para educarlo, no es peligrosa según el primitivo entender de esta perra maternal.
Si la perra fuera un ser humano, lo habría regañado con palabras, pero tratándose en de un canino sus regaños son a través del gruñido y la amenaza de dentellada. Y digo amenaza porque la mordida que le lanzó al niño no tenía la intención de provocar herida alguna, sino de dejar sentado que su gruñido era un regaño y no un juego.
A partir de este momento, lo que debería hacer esta persona es trabajar sobre este tema realizando los ejercicios de jerarquías y retirándole la comida de la boca, incluyendo huesos, en presencia de niño, para luego animar al mismo a que también lo haga. De este modo la perra aceptara que si el humano de mayor jerarquía permite que el niño se acerque al hueso, ella también debe permitirlo.
Dada las características de esta perra esto es muy simple de realizar, lo aprenderá rápidamente.
Una vez más vemos entonces la importancia de conocer el lenguaje gestual canino, de saber interpretarlos, y la importancia de saber expresarnos correctamente para que el perro y nosotros nos podamos entender, y así llevar una vida armónica, relajada y feliz.