Como la mayoría de los suscriptores son o fueron alumnos de nuestros cursos, y de ellos una buena parte se ha profesionalizado, hemos decidido incluir una serie de notas con reflexiones referentes a la profesión de adiestrador Hemos recibido decenas de emails pidiendo que continuemos con este tema, aunque por momentos parece más para una revista de salud que de adiestramiento, pero sin dudas el estilo de vida es parte de la profesión. Cómo Cuidarnos físicamente para rendir más. En esta entrega, más recetas simples para comer sano y nutritivo.
Ya vimos los nutrientes de las legumbres, ahora veamos algunas maneras de prepararlas de manera simple, más fácil que telefonear a la pizzería.
LECHE DE SOJA
PANQUEQUE DE SOJA
TORTITA DE SOJA Y MAÍZ
SOPA CREMA DE ARVEJAS
LECHE DE SOJA
No hay cosa más simple de hacer que la leche de soja. Básicamente es harina de soja hervida por 20 a 30 minutos con una pizca de sal para cambiar el PH. Luego del hervor se mezcla con trituradora de mano o licuadora y se cuela en colador fino. A partir de ahí puedes agregarle cualquier saborizante y edulcorantes, ya sea esencia de vanilla y miel, saborizantes de frutas, etc. si te gusta chocolatada puedes usar harina de algarrobo, que tiene un sabor y color chocolatado, pero sin grasas y con alto valor nutritivo. La ventaja por sobre la leche de soja comprada en cartón, es la concentración, porque puedes manejar la cantidad de nutrientes. En la heladera, puesta en botellas, dura 3 a 5 días, porque no tiene conservantes. Para ahorrar un paso y por lo tanto tiempo, la borra que sacas del colado de la leche de soja puede usarse para las pastas saladas que ya te contaré.
PANQUEQUE DE SOJA
En solo unos minutos, más rápido que preparar un café con leche. Colocas unas cucharadas de harina de soja sin tostar en un recipiente, le echas una cucharada de avena arrollada, media de germen de trigo, escencia de vainilla, miel, y agregar agua hasta que se forme una pasta de consistencia cremosa mezclando con cuchara. Estos ingredientes y sus cantidades depende de lo que tengas a mano, no son obligatorios, lo importante es que contenga variedad de cereales junto con la soja, y que sea rápido y práctico de preparar para que no haya excusas.
En un plato hondo pones rebanadas de manzanas con cáscara , la cubres con esta pasta y lo metes al microondas por unos 10 minutos (dependiendo del espesor) al máximo. Al sacarlo le desparramas miel encima y un poco de canela. Se come caliente.
El plato hondo se deja en remojo y se limpia con total simplicidad, la cuchara y el recipiente de la mezcla solo necesita una enjuagada. Más fácil imposible. Tiene fibras, proteínas, hidratos de carbono y varias vitaminas, además de un buen número de minerales destacándose el hierro y calcio. Si quieres agregarle huevo, usa solo la clara.
TORTITA DE SOJA Y MAÍZ
Esta es un poco más trabajosa de preparar, pero no para desesperarse, el mayor inconveniente es batir dos claras a punto de nieve. Superado ese trance, que demanda unos cinco minutos de batido a mano o dos en procesadora, el resto es una simpleza. Se mezclan en un recipiente separado unas cucharadas de harina se soja, una de harina integral de avena, dos de harina de maíz, si tienes y te agradan échale pasas de uvas, miel, y germen de trigo. El agregado de agua es hasta que esté con una consistencia de engrudo pastoso.
Una vez que estén las claras listas se unen las dos cosas, pasta y claras, con delicadeza, mezclando de abajo hacia arriba para que no pierda aire. Se coloca en un bol de vidrio limpio y seco (no hace falta enmantecar ni nada). Microondas por unos 20 minutos al máximo. Desmoldar, enmielar por encima, y dejar enfriar.
Cada porción de esto tiene el alimento completo para una comida de un deportista moderado. Y es fácil de llevar a la oficina para no almorzar porquerías por ahí. No tiene residuos tóxicos en el organismo y provee todo lo necesario para estar llenos de energía.
SOPA CREMA DE ARVEJAS
Rápido y simple. Pones en remojo arvejas secas un par de horas o toda la noche, o el tiempo que te resulte cómodo según tus horarios. Las enjuagas un poco y las pones a hervir en un jarrito hasta que estén bien tiernas, casi deshaciéndose. La cantidad de agua para hervirlas debería ser más o menos el doble que el nivel de las arvejas. Entonces una vez cocidas las dejas enfriar un poco, las licuas en el mismo agua del hervor agregando sal y el condimento que te guste. Al final del proceso de licuado le pones aceitunas, de modo que solo alcancen a romperse en trocitos pequeños pero que no desaparezcan (ojo con la cantidad de sal porque las aceitunas son saladas).
Calientas en microondas la cantidad que vayas a consumir y el resto te dura un par de días en la heladera.
También hice una segunda opción que me resultó exqui8sita. Durante el hervor de las arvejas le coloqué a cocinar en conjunto varios hongos, los retiré antes de llegar al licuado para que no se deshagan y los reincorporé luego a la sopa ya preparada. Espectacular!!
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