Un perro actúa como un sedante natural. Así lo demuestran investigaciones realizadas en prestigiosas universidades. Tercera Parte.
TERCERA PARTE:
Este perro sufrió la amputación de una mano. Actualmente visita con su dueña a pacientes de traumatología en varios hospitales de EE.UU.
El blanco pastor de los pirineos ingresó a la habitación del complejo clínico de la Universidad UCLA. Caminó lenta y decididamente hacia la cama donde la paciente lo esperaba con una agotada y cálida sonrisa en su demacrado rostro. se trepó a la cama y se acurrucó contra su cuerpo.
Transcurrieron minutos en silencio. Luego la mano de la paciente se movió hacia el perro, y comenzó a acariciar su suave y abundante pelaje. Pasaron unos delicados minutos más. “Tan divino...” dejo salir la mujer de sus labios
Lo acarició durante media hora, perdida quién sabe en que agradables pensamientos y sensaciones. Durante ese tiempo el monitor indicaba una bajo constante de presión sanguínea.
Este no es el único terapeuta que cumple con sus rondas en el complejo clínico de la universidad UCLA. Hay un perro llamado Platinum, un Pug llamado Egor y un galgo de nombre Aladino, ocho setter irlandés, cuatro Labradores, dos pastores alemanes y muchos otros perros de razas mezcladas.
Los mimos caninos se empezaron a implementar durante los años 80 como una actividad recreativa más para los pacientes, como las visitas de payasos a las alas pediátricas y las presentaciones de cantantes en los asilos. Sin embargo han evolucionado hasta convertirse en un importante y creciente componente de la atención médica moderna.
Efectivamente, ya no hablamos de recreación, sino como parte de la terapéutica, algo así como un medicamento más o una terapia kinesiológica, a ese nivel ha llegado la utilidad de los perros en los hospitales y clínicas.
En el hospital Mount Sinai en Nueva York se incorporaron perros a los tratamientos de rehabilitación de pacientes con lesiones cerebrales y espinales.
En el Colegio Médico de Virginia en Richmond, Sandra Barker trae consigo a su propio perro de raza lhasa Apso para tranquilizar a los pacientes de terapias de electroshock que tiemblan antes del tratamiento.
En Texas se usan perros para motivar a los niños que se recuperan de quemaduras, y para calmar a los pacientes en los pabellones de Alzheimer.
Mara Baun, profesora de enfermería de la Universidad de Texas ha escrito 13 estudios acerca de los beneficios médicos que producen las mascotas. Cuenta que un paciente casi arrancaba la manija de la puerta, exigiendo que lo sacaran. El personal no podía alejarlo de la puerta. Intervino un setter irlandés, aunque no había sido entrenado para hacerlo. Tomó de la manga al paciente, y éste lo siguió con toda calma .
Barker es autora de un estudio aparecido en la publicación Psychiatric Services. Dicho estudio se realizó sobre 230 pacientes a quienes se trató con o sin perros. Las asistencias con perro redujeron claramente la angustia en pacientes depresivos o con demencia, y redujeron a la mitad el nivel de angustia en pacientes psicóticos.
Los animales han funcionado tan bien, que tal sin dudas será cuestión de tiempo hasta que convenzan completamente a las organizaciones de administración médica (HMO por las siglas en inglés).
Llegado ese punto, dice Barker, las aseguradoras deberán reconocer los beneficios de las terapias asistidas por animales, y reembolsar sus costos.
La mayor parte de los perros que se desempeñan en hospitales están certificados por la Therapy Dogs International, una organización con sede en Nueva Jersey, o la Delta Society de Seattle, entidad no comercial que acepta perros en base a su personalidad, obediencia y entrenamiento en protocolos hospitalarios.
Según Delta sus 4.500 mascotas han prestado servicios a más de 350.000 pacientes en 45 estados.
El programa de UCLA se inició en 1994, por iniciativa de Kathie Cole, enfermera de terapia cardiovascular y amante de los perros. Logró convencer a los directivos de su hospital que los animales podrían alegrar a pacientes de transplante de corazón, durante los meses que pasan en el hospital esperando un órgano.
Si se inicia un ciclo depresivo, la fisiología del individuo se desploma.
Tanto éxito tuvieron los perros en su unidad que el programa se extendió a 26 de las 34 unidades de pacientes internos del hospital, y los beneficios de la compañía canina llegaron a más de 17.000 pacientes. Los 40 perros que se tienen ahora como voluntarios pasan por una evaluación de una hora en que deben permanecer ante sillas de ruedas tambaleantes, desconocidos que gritan y atemorizantes marañas de tubos.
Se asesora al personal médico para que aprenda como poner a los animales en las camas, para alentar el contacto visual entre perros y enfermos y lavar las manos de los pacientes antes y después de las visitas. Cada perro tiene una identificación con fotografía y una cinta en la cabeza con un diseño de huellas.
Estas actividades ya se practican en unos 600 hospitales de EE.UU.
Se ha comenzado a distinguir entre actividades asistidas por animales, , y la terapia formal asistida por perros. Se la considera una disciplina más reciente donde los médicos los utilizan para lograr un objetivo terapéutico específico.
Hace poco sonaban ruidosas carcajadas en la sala pediátrica del Centro Médico UCLA cuando Corky, un terrier, comenzó a bailar para un paciente de transplante de dos años de edad. ¡Quiero que venga a mi cama! , insistió el paciente de al lado, de seis años.
Mientras tanto, a dos pisos de ahí se llevó a cabo una intervención más especializada. Un terapeuta recreativo utilizaba a Ginger, un pastor australiano, para ayudar a un paciente de cirugía cerebral a recuperar el equilibrio.
Chris Pereira, de 26 años, tenía suero por vía intravenosa y estaba sujeto con un arnés. Con su brazo débil, se inclinaba para acariciar a la perra y lanzarle una pelota para que la atrapara. No puedo dar vuelta la cabeza y mi vista no es muy buena , dice Pereira. La mascota me infunde coraje .
Aunque ya hay fundaciones y compañías de alimentos para animales que financian los estudios, la investigación clínica de animales y humanos aún lucha por obtener el apoyo económico y el respeto que cree merecer.
Aparentemente se ha llegado a un punto en el que los consumidores mismos exigirán servicios asistidos por animales. En ese punto ya se deberá aceptar como una cobertura más dentro de los seguros de salud.
Orlando
|