Hola Orlando! leyendo la consulta nº 205 me ha surgido una duda. Contestas diciendo entre otras cosas que...
Pregunta:
Hola Orlando! leyendo la consulta nº 205 me ha surgido una duda. Contestas diciendo entre otras cosas que el Labrador trae la caza a la guarida y comparte su comida con los cachorros, y esta actividad dirigida a los cachorros que no hacen otras razas, en este caso los pastores, ya que se comparte la caza sólo con los adultos, hace que este tipo de perros sean protectores y muy amables. También he leído en otras consultas alguna respuesta tuya en la que recomiendas que para marcar jerarquías, se debe dar de comer al cachorro en último lugar. Entiendo que esta medida tiene otras muchas utilidades como el evitar que nuestros amigos perrunos no nos dejen comer tranquilos intentando sacar tajada cada vez que nos sentamos en la mesa. ¿Esta recomendación puede hacer que un cachorro de tipo cobrador se sienta aislado de su manada humana y se vea afectado su carácter? con esto no quiero decir que lo sentemos a la mesa con nosotros... pero ¿hay que actuar a la hora de comer de otra manera con ellos? Gracias anticipadas, por tu respuesta y por este espacio que has creado.
Un afectuoso saludo para ti y tu equipo.
Gloria desde Tenerife
Respuesta:
Gloria
Lo que se debe hacer es siempre marcar las jerarquías sin importar de qué raza se trate. Sin embargo hay razas más predispuestas que otras a la competitividad jerárquica y con ellos se debe ser más extremo en estos detalles (por ejemplo los Rottweiller)
En cuanto a la integración social por el alimento, debemos recalcar siempre que la caza está separada de la alimentación. El perro o el lobo no cazan por hambre sino por instinto predador. Un perro bien alimentado cazará una pelota o un palo porque necesita cazar, desarrollar su capacidad cinegética, y esto es independiente de que tenga o no tenga hambre.
Lo cachorros que son alimentados en último lugar no se siente relegados ni rechazados, por el contrario son los cachorros a los que se los coloca en el centro de la casa, como figura central de la familia, los que menos seguirán a sus dueños. El cachorro necesita reconocer un líder porque eso le da seguridad de que su vida estará organizada, le da seguridad de que alguien con mayor capacidad que él organizará el grupo y todos sobrevivirán. Por el contrario, el perro que no está liderado se vuelve inseguro y ansioso, y eso potencia su mal comportamiento.
Un abrazo
Orlando Eijo
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